TESTIMONIOS QUE GLORIFICAN A DIOS

 

Mi nombre es Yurany Betancourt, sirvo en pos encuentro y asisto a un grupo de discipulado dentro de Comunidad Cristiana de Fe y mis líderes son Jhonatan y Vanesa Aristizabal.

Quiero contarles lo que Dios ha hecho en mi vida y  en la de mi familia en este tiempo, conocí la iglesia por un encuentro al que fui cuando mi vida estaba derrumbada, acabada desde mi perspectiva, tenía depresión, baja autoestima, inseguridad  causada por conflictos  que viví con mi ex esposo y esto me trajo muchos problemas de salud pero aun con todo eso mi vida giraba en torno a la de él, para mí él lo era todo. Fui al encuentro con el propósito de que Dios me devolviera nuevamente a esa persona a mi vida  “estaba tan equivocada”, Dios si me devolvió algo, a mí misma y fue el fin de semana más maravilloso de mi vida porque me encontré cara a cara con Dios y conmigo, me enseño que mi todo es Él, que no necesito el amor de ningún hombre para ser feliz, que si lleno mi corazón con su amor, su Espíritu, no necesito nada más, que con Él todo lo puedo y fue lo mejor que  he experimentado en mi vida.

Desde ese día he podido sentir y vivir el amor de Dios en su máximo esplendor, tenía el amor a mi lado pero yo estaba tan ciega que no lo veía o mejor no lo quería ver, no lo quería entender y empezó a mostrarme cuanto me amaba, que le importaba, que tenía mucho amor para darme y una noche le oraba y le pedía que por favor me diera amor para esa persona, que yo quería corresponderle a todo ese amor que me daba sin condición y en la mañana me desperté llena de amor, un amor puro, genuino, un amor que proviene de Dios, un amor que puede ser inexplicable pero que el que lo tiene es porque es un regalo de Dios.

Hace un año más o menos me diagnosticaron una tendinitis aguda en codo izquierdo y artritis en la columna que con el pasar de los días empeora a tal punto que los dolores cada vez eran más fuertes y no podía caminar derecha, un día, una de las líderes, me dijo que ella había soñado que el Señor me iba a sanar y era a través de una oración que hacían por mi todas las niñas del equipo y que Él le había mostrado que ese día era el momento de hacerlo, oraron por mí y empecé a declarar sanidad en mi cuerpo y Dios me sano.

Mi hija de 8 años de edad estuvo diagnosticada como paciente asmática desde que tenía 1 año de edad y vivimos muchas situaciones difíciles con ella porque estuvo hospitalizada varias veces por bronquitis y neumonía, además de las crisis de asma que le daban muy fuertes, decidí  empezar a orar por ella y declarar sanidad y hoy puedo decir que mi hija está sana, Dios la sano, hace algunos meses la remitieron para donde el alergólogo y me dijo que ella estaba muy bien y que no era asmática, que era una niña sana.

Tengo una hija de 16 años con la que he vivido situaciones típicas de la edad y en  las que el Señor nunca me ha dejado sola, siempre me ha ayudado para que todo salga bien con ella y poco a poco se acerque mas a Él y a el propósito que tiene para su vida, pero algo particular pasa y es que mi hija entre charlas me dice “mami por su culpa no tengo amigos” y es porque ella sabe que le oro al Señor diciéndole que por favor la guarde y que cada persona, amigo que llegue a su vida si no le aporta nada bueno a su vida por favor lo aleje, que si no son personas de Él o que la dañen no se queden en su vida y Dios hace la obra casi que inmediato y eso para mí es algo muy bonito, ver como Dios actúa alejando por cualquier situación o personas de mi hija.

Me quede sin trabajo y  mi esposo solo estaba encargado de los gastos de la casa y aun así nunca nos ha faltado nada, el Señor se a glorificado en una forma impresionante, la provisión llega para cubrir todos los gastos.

Debido a que estaba sin trabajo y con un anhelo en mi corazón por estudiar pude entrar a estudiar en el Sena una tecnología sin hacer ningún esfuerzo, ni buscarlo, la propuesta de estudiar llego a mí a las 4 de la tarde y a las 6 de ese mismo día ya estaba matriculada, con un poco de temor por el dinero para poder transpórtame hasta el centro y para todos los gastos que se requieren pero no me ha faltado nada, ni un solo día de pasajes, todo me lo ha dado.

Discúlpeme lo extendido de este correo pero son tantos los milagros que Dios hace  en mi vida que necesitaría muchas hojas para contarle, no hay día que no vea reflejado su amor, su misericordia, su fidelidad y lo que en estos últimos días viví que no puedo dejar pasar un día más sin que las personas sepan el Dios que tenemos, ese Dios vivo, ese Dios de imposible que hace posibles. Debido a mi situación financiera quería conseguir una empresa que me patrocinara para poder seguir estudiando pero que me pagaran por hacerlo y al terminar de estudiar hacer mis practicas pero todo era solo deseos, nunca hice nada para conseguir la empresa, un día llego una compañera y me dijo que la empresa que la patrocinaba a ella estaba buscando a quien patrocinar que si yo quería y claro que le dije que si, al otro día fui a la empresa para hablar con la persona encargada de este proceso y mi sorpresa  fue saber que ya tenía el patrocinio solo era que decir si, no pase por proceso de selección solo debía llevar los documentos requeridos y ya, ayer recibí mi primer quincena, es la mitad del mínimo pero con eso le pude ayudar a mi esposo con los gastos, no pienso como pasó porque no lo busqué, no me fui con una hoja de vida, llegó a mí eso que buscaba y pude entender  los propósitos de Dios, el fin con que hace las cosas, mi esposo es vendedor y viajaba para el Chocó, ganaba muy buenas comisiones y con esto cubríamos gran parte de los gastos, desde el mes pasado le quitaron la ruta por lo cual no comisionó y solo ganó el básico, estábamos un poco preocupados en esta naturaleza de seres humanos  porque no sabíamos cómo pagar los gastos, yo le decía al Señor que por favor nos regala ese dinero que nos faltaba y hoy a mi esposo le llegaron $ 150.000 de más en el sueldo  justo lo que necesitábamos para pagar el arriendo, el Señor una vez más me respondió, una vez me mostro su poder y misericordia y que debemos estar confiados en Él, cada día me lo enseña y es un poco difícil aprender a soltarse y confiar pero cuando se hace todo fluye, todo es más fácil.

Yo he aprendido a confiar en Él, en su amor, he aprendió a ser más paciente, a esperar en su momento, cada día trabaja en mí, me moldea, me hace una mejor persona, una mejor mamá, esposa, hija, hermana, le doy infinitas gracias por encontrarme, por darme luz y hacer de mi lo que soy, me falta mucho todavía pero estoy en este proceso y procuro cada día que sea mejor.

Gracias a ustedes por permitir que Dios los use y ayudar a tantas personas que lo necesitan.

Bendiciones.